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Mundo

Reino Unido amplía proyecto de salud mental ligado a lucha contra el terrorismo

LONDRES (Reuters) - Un proyecto que analiza el vínculo entre la salud psíquica y el terrorismo en tres grandes centros urbanos ingleses se ha expandido a todo el país tras revelar que un número importante de personas derivadas a programas antirradicalización sufren algún tipo de enfermedad mental.

Imagen de archivo de un policía armado a las afueras del estadio Hampden Park en Glasgow antes de un encuentro entre Escocia e Inglaterra por la eliminatoria europea para la Copa del Mundo de Rusia, jun 10, 2017. Reuters / Russell Cheyne Livepic SOLO PARA USO EDITORIAL.

Si bien estudios han sugerido que la prevalencia de problemas psíquicos en militantes que trabajan juntos en grandes ataques terroristas es muy baja, una serie de matanzas causadas por “lobos solitarios” ha generado la duda de si la enfermedad mental podría ser un factor detrás de algunos atentados.

Las autoridades señalan que algunos de los victimarios involucrados en cuatro ataques ocurridos en Gran Bretaña este año -y adjudicados a militantes islamistas- parecían ser personas que se habían autorradicalizado vía internet y cuyo estado de salud mental había sido cuestionado.

Para indagar más el tema, la policía británica lanzó programas piloto en abril del 2016 en las tres zonas urbanas inglesas más grandes -Londres, Birmingham y Mánchester- para incorporar a expertos en salud mental a las fuerzas contraterroristas. El objetivo es que los psiquiatras puedan detectar y tratar, entre las personas derivadas al programa antirradicalización Prevent, a aquellas con trastornos mentales.

“Me sorprendió que parece haber una prevalencia mucho mayor de personas con problemas de salud mental de lo que se podría esperar”, dijo la profesora Jennifer Shaw, directora de salud mental de la policía de Gran Mánchester, en referencia a las personas con las que se topó su equipo desde que se lanzó el programa piloto.

El proyecto es considerado tan exitoso por el Gobierno que lo expandió a nivel nacional, dijo a Reuters Shaw, docente de psiquiatría forense en la Universidad de Mánchester. Pero es tal el secretismo sobre el trabajo de Prevent y Channel -un programa de desradicalización dentro del proyecto general-, que se conocen pocos detalles de sus logros o fracasos.

Otro especialista que reúne datos de los programas piloto dijo a Reuters que la Oficina de Seguridad y Contraterrorismo británica pidió que no revele ningún detalle de sus hallazgos antes de un reporte final. Esos resultados estarían entre una serie de datos preliminares sobre personas remitidas a Prevent cuya difusión está previstas para esta semana.

La policía británica no tiene dudas de la importancia del trabajo, especialmente debido al cambio a nivel mundial desde ataques espectaculares cuidadosamente planificados por redes de militantes hacia atentados poco sofisticados perpetrados por individuos al volante o con simples cuchillos.

Algunos psiquiatras argumentan que no se ha establecido una relación científica entre los problemas de salud mental y los ataques terroristas y temen que el programa estigmatice a las personas que padecen trastornos psiquiátricos.

El Ministerio del Interior de Reino Unido no respondió a pedidos de comentarios sobre el tema.

“QUEREMOS LOS DATOS”

El doctor Adrian James, registrado en el Colegio de Psiquiatras británico (RCP por su sigla en inglés), dijo que la relación entre los problemas de salud mental y los actos de terrorismo no está probada. Y argumentó que la falta de evidencia era el núcleo del problema, además de un innecesario nivel de secretismo en torno a Prevent.

“Si es cierto que hay una relación, necesitamos saberla y entonces observar sus causas y ver qué podemos hacer”, dijo James a Reuters. “Simplemente queremos los datos”, agregó.

Estudios previos han arrojado resultados contradictorios sobre la importancia de los trastornos de salud mental entre los atacantes denominados “lobos solitarios”. Algunos académicos señalan que se apela a este tipo de trastornos para explicar una compleja motivación de los ataques.

La policía británica decidió lanzar los programas piloto porque cree que aproximadamente la mitad de las 7.500 personas derivadas a Prevent cada año tenían un amplio rango de trastornos de salud mental o problemas psicológicos.

Shaw manifestó que determinar quién podría ser un potencial atacante sólo por sus problemas de salud mental era realmente inasequible y conllevaba muchos problemas, pero agregó que se podrían establecer las características de las personas más expuestas y asegurar que reciban la ayuda adecuada.

Editado en español por Ana Laura Mitidieri

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